CLINICA
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Para abrir ´┐Żlas puertas del deseo´┐Ż (*)
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´┐ŻHay palabras misteriosas, tambi´┐Żn otras que no quieren decir nada, como los dibujos en las alas de las mariposas. Se volaron, sencillamente. O todav´┐Ża no se posaron en las enciclopedias´┐Ż

Mar´┐Ża Elena Walsh (Chaucha y Palito)



La loca de la Casa (**)

Amante de las palabras y tambi´┐Żn de los dibujos en las alas de las mariposas, sin duda Mar´┐Ża Elena Walsh encant´┐Ż el mundo de los ni´┐Żos y -por qu´┐Ż no- el de los adultos que conservamos algo de la magia infantil. Pensar en los totalitarismos, en su avance de ´┐Żpoca, me llev´┐Ż a la Walsh, a su libertad, su desenfado y su ternura, como algunos de los condimentos que tanto han dado y siguen dando a la imaginaci´┐Żn, rasgo tan mal tolerado por estos reg´┐Żmenes oscuros. Me ocupar´┐Ż de algunas caracter´┐Żsticas de la poes´┐Ża de Walsh para ni´┐Żos porque ellos, y antes de que empiecen la escuela -como bien lo dice esta autora- est´┐Żn ya equipados o desprovistos de elementos culturales y de lo que su familia puede darles (1). Hay que abrirles, bien temprano, m´┐Żs puertas y ventanas.

La obra po´┐Żtica de Mar´┐Ża Elena Walsh, heredera del Nonsense (sinsentido) en las rimas infantiles inglesas (Limericks) que le contaba su padre, nos ofrece palabras, ritmo, m´┐Żsica y colores; una armon´┐Ża po´┐Żtica que nos empuja a crear, a imaginar, a inventar y a divertirnos:

´┐ŻEn el fondo del mar siempre es recreo.

Nadie va a clase, nadie tiene empleo.

Como las Mojarritas

no mandan m´┐Żs cartitas,

en el fondo del mar ya no hay correo.´┐Ż (2)


Nos encontramos con el juego, el disparate y el humor en un clima tierno, pero sin moralinas:

´┐ŻEl cielo es de cielo,

la nube es de tiza.

La cara del sapo

me da mucha risa.



La Luna es de queso

y el Sol es de sol.

La cara del sapo

me da mucha tos.´┐Ż(3)



El absurdo y los mundos nuevos se crean por la apertura de las palabras a significados in´┐Żditos:

´┐ŻDiez y diez son cuatro,

mil y mil son seis.

M´┐Żrenme, se´┐Żores,

comiendo pastel.

A ver, a ver, a ver...´┐Ż (4)



Hay invenci´┐Żn, ambig´┐Żedad, im´┐Żgenes que obligan a deshacer lo conocido y hasta s´┐Żtira social:

´┐ŻCuidado cuando beban,

se les va a caer

la nariz dentro de la taza

y eso no est´┐Ż bien,

yo no s´┐Ż por qu´┐Ż.

(´┐Ż)

Ma´┐Żana se lo llevan preso

a un coronel

por pinchar a la mermelada

con un alfiler,

yo no s´┐Ż por qu´┐Ż.´┐Ż (5)



Mar´┐Ża Elena deshace estereotipos por medio de la burla y del desprecio por la solemnidad. Hay lo imprevisto, lo ins´┐Żlito, como en los surrealistas, que nos asombra. Y -de pronto- surge en ella la contestataria, como en la Marcha de Os´┐Żas:

Os´┐Żas el Osito en mameluco

paseaba por la calle Chacabuco

mirando las vidrieras de reojo

sin alcanc´┐Ża pero con antojo.

Por fin se decidi´┐Ż y en un bazar

todo esto y mucho m´┐Żs quiso comprar.



Quiero tiempo pero tiempo no apurado,

tiempo de jugar que es el mejor.

Por favor, me lo da suelto y no enjaulado

adentro de un despertador.



Quiero un r´┐Żo con catorce pececitos

y un jard´┐Żn sin guardia y sin ladr´┐Żn.

Tambi´┐Żn quiero para cuando este solito

un poco de conversaci´┐Żn.



Quiero cuentos, historietas y novelas

pero no las que andan a bot´┐Żn.

Yo las quiero de la mano de una abuela

que me las lea en camis´┐Żn.



Quiero todo lo que guardan los espejos

y una flor adentro de un raviol

y tambi´┐Żn una galera con conejos

y una pelota que haga gol.´┐Ż (6)



Nos estimula a participar para crear sentidos, empujados por la polisemia de su poes´┐Ża. Este rasgo, estimulante, es el arma que nos abre paso. El lenguaje po´┐Żtico tiene ese plus, lo m´┐Żs humano, lo menos referido al c´┐Żdigo o al signo fijado al significado, lo que abre un gap, una brecha, en cualquier dicho y suspende el sentido, o deja a nuestro cargo su cierre. Es por ello que, cuando ofrecemos poes´┐Ża a los ni´┐Żos, estamos favoreciendo la aparici´┐Żn de un sujeto, de su imaginaci´┐Żn y su creatividad. Es importante percibir hasta qu´┐Ż punto no se trata s´┐Żlo de un divertimento -lo cual ser´┐Ża ya bastante regalo para un ni´┐Żo- sino de un arma. En la ´┐Żpoca de las aplanadoras del sujeto, en la era de la robotizaci´┐Żn y las pantallas, de los jueguitos repetitivos y autoer´┐Żticos de destreza viso motriz, con su musiquita insistente e hipnotizadora, la poes´┐Ża puede iluminar otro mundo. Conviene, por ello, tomar en serio su potencia y compartirla con los chicos. ´┐ŻQuiz´┐Żs ignoramos que todos los ni´┐Żos son serios. Unos tr´┐Żgicos, otros melanc´┐Żlicos, otros disimulados, siempre est´┐Żn m´┐Żs all´┐Ż de la c´┐Żrcel de tonteras en que pretendemos encerrarlos y distraerlos de la verdad. Este secreto lo saben s´┐Żlo compa´┐Żeros imaginarios, hojitas de jard´┐Żn arrugadas en una mano sucia, zool´┐Żgicos min´┐Żsculos en cajas de zapatos; en fin, todo ese universo que puebla y desampara la soledad de un ni´┐Żo.´┐Ż (7)


La poes´┐Ża no cabe en los totalitarismos


Los totalitarismos nos pretenden iguales, masificados, nos necesitan as´┐Ż. Se impone una propuesta de ideales universalizantes y adaptativos desde los medios de comunicaci´┐Żn, o sea desde el mercado. En esta ´┐Żpoca, existimos como buenos consumidores o como desechos pasivos, aptos para todo uso y descarte. En ese camino, sin saberlo probablemente, el mercado se apoya en caracter´┐Żsticas profundas del sujeto, en rasgos que refieren a su constituci´┐Żn. Es lo que favorece su ´┐Żxito. En el origen, el placer define aquello que es del ser, el yo; lo que causa displacer aloja lo que no nos pertenece, lo odiado y expulsado como no yo. Freud dibuja as´┐Ż una primera divisi´┐Żn en el origen del psiquismo, pero ´┐Żsta permanece siempre como disposici´┐Żn y como modo de tratar aquello con lo que tenemos que lidiar. Del yo-placer purificado dice Freud: ´┐ŻEl mundo exterior se le descompone en una parte de placer que ´┐Żl se ha incorporado y en un resto que le es ajeno. Y del yo propio ha segregado un componente que arroja al mundo exterior y siente como hostil.


(´┐Ż) Lo exterior, el objeto, lo odiado, habr´┐Żan sido id´┐Żnticos al principio. Y si m´┐Żs tarde el objeto se revela como fuente de placer, entonces es amado, pero tambi´┐Żn incorporado al yo, de suerte que para el yo-placer purificado el objeto coincide nuevamente con lo ajeno y lo odiado.


(´┐Ż) El odio es, como relaci´┐Żn de objeto, m´┐Żs antiguo que el amor; brota de la repulsa primordial que el yo narcisista opone en el comienzo al mundo exterior prodigador de est´┐Żmulos´┐Ż (8). La precariedad y el desamparo del infans es lo que da fuerza al movimiento expulsivo y de desconocimiento de lo propio que, en tanto displacentero y doloroso, es tratado como ajeno.


Lacan, ya en 1950, se´┐Żala la paradoja entre el individualismo y la masificaci´┐Żn: ´┐Ż(´┐Ż) en una civilizaci´┐Żn en la que el ideal individualista ha sido elevado a un grado de afirmaci´┐Żn hasta entonces desconocido, los individuos resultan tender hacia ese estado en el que pensar´┐Żn, sentir´┐Żn, har´┐Żn y amar´┐Żn exactamente la cosas a las mismas horas en porciones del espacio estrictamente equivalentes.


Ahora bien, la noci´┐Żn fundamental de la agresividad correlativa a toda identificaci´┐Żn alienante permite advertir que en los fen´┐Żmenos de asimilaci´┐Żn social debe haber, a partir de cierta escala cuantitativa, un l´┐Żmite en el que las tensiones agresivas uniformadas se deben precipitar en puntos donde la masa se rompe y polariza" (9). Hay una advertencia crucial referida a la violencia que hoy vemos desplegarse como efecto inevitable de la alienaci´┐Żn.


As´┐Ż, no resulta dif´┐Żcil para la sociedad el prestar conformidad a la designaci´┐Żn de chivos expiatorios, de aquellos que ser´┐Żn depositarios del odio y la segregaci´┐Żn. Lo hemos vivido con el Holocausto y parece repetirse con los migrantes a los que se apunta como causa de los males, del terrorismo, el desempleo y la pobreza (10). Estamos en peligro, arrasados por poderes que no vacilan en destruir seres y recursos naturales en favor de perseguir el m´┐Żs que el capitalismo impone: la ganancia a cualquier precio. La poes´┐Ża, en este sentido, no sirve para nada. La ganancia que se obtiene de ella es subjetiva y particular. Produce, sin embargo, una subversi´┐Żn del lenguaje que ´┐Żcomo dec´┐Żamos- resalta en ´┐Żl lo m´┐Żs humano, lo que difiere del c´┐Żdigo, y -por eso- da lugar a mundos imaginativos que no caben en los totalitarismos. Hay quienes -desde el Cognitivismo- estudian los efectos de un tipo de pensamiento que distinguen del racional, que abre posibilidades m´┐Żs ricas. Sin embargo, este pensamiento, denominado ´┐Żdivergente´┐Ż, tambi´┐Żn es examinado por esta tendencia de acuerdo a su utilidad concreta: ´┐ŻEvidentemente, la creatividad no se entiende sin imaginaci´┐Żn, sin el pensamiento divergente, pero tambi´┐Żn requiere del cierre o convergencia para convertirse en algo que sea adecuado para cubrir alguna necesidad (f´┐Żsica o emocional) y pueda ser catalogado como ´┐Żtil y valioso por los dem´┐Żs.´┐Ż (11)


El totalitarismo en los consultorios


Los cuestionarios, los DSM y sus casilleros, son el rasero con que se mide la subjetividad. As´┐Ż, se descubre patolog´┐Ża en funci´┐Żn del apartamiento de lo que se impone como norma. ´┐ŻAcaso no hab´┐Ża ya un rasero para medir aspecto f´┐Żsico y aceptaci´┐Żn? Quiz´┐Żs, en este caso, se trata de un prototipo menos explicitado, incluido subrepticiamente por los medios a trav´┐Żs de sus im´┐Żgenes seductoras. Edad, peso, altura, aspecto, sobre todo en el caso de las mujeres - en tanto objetos de consumo- est´┐Żn presentes como casilleros en los que habr´┐Ża que entrar. Sin embargo, en este sentido, el movimiento de mujeres ha dado ´┐Żltimamente su palabra al reivindicar la diferencia y la particularidad m´┐Żs all´┐Ż de los modelos impuestos. Es un paso a valorar en toda su dimensi´┐Żn de apertura y b´┐Żsqueda.


A pesar de la fuerza que parece estar tomando el movimiento de las mujeres en valorar lo diferente en cada uno, hay que se´┐Żalar que -as´┐Ż como el desamparo inicial lleva al infans a arrojar fuera de s´┐Ż lo que es fuente de displacer- el sujeto actual est´┐Ż empujado a deshacerse de lo que el Otro social rechaza. Ser es ser aceptado. Las mediciones, los casilleros, las estad´┐Żsticas, son los amparos dentro de los cuales el sujeto se siente reconocido por el Otro. Dice la psicoanalista espa´┐Żola Mercedes de Francisco: ´┐ŻNos atrever´┐Żamos a decir que el poder de la evaluaci´┐Żn es tir´┐Żnico porque lo que en esencia pretende, m´┐Żs que la propia evaluaci´┐Żn, es conseguir del sujeto su consentimiento a esta operaci´┐Żn. Con este consentimiento, con esta servidumbre, dejamos de lado lo incomparable de cada uno y pasamos a formar parte de esa masa evaluada. ´┐ŻQu´┐Ż consecuencias tiene esto para los sujetos?: el propio rechazo de s´┐Ż mismos, un empuje destructivo, al considerarse menos que los otros y, por lo tanto, merecedores de sufrir las consecuencias de este ´┐Żd´┐Żficit´┐Ż. Vemos as´┐Ż proliferar los estados depresivos, angustiosos... las adicciones. Pero tambi´┐Żn, esto explicar´┐Ża la sorprendente docilidad con la que los ciudadanos aceptan este estado de cosas que los lleva a la impotencia frente a cualquier acci´┐Żn que pudieran acometer.´┐Ż (12)


Adem´┐Żs, esas categor´┐Żas, utilizadas como rasero de la supuesta normalidad, se apartan completamente de los criterios freudianos para caracterizar el s´┐Żntoma. Recordemos que Freud hace, con sus descubrimientos sobre la histeria por ejemplo, un verdadero an´┐Żlisis de la sociedad victoriana y sus efectos en la subjetividad. Es decir, reconoce en el s´┐Żntoma el modo particular en que el sujeto tramita la mirada del Otro social. El s´┐Żntoma habla y dice del sujeto y de su inserci´┐Żn en esa sociedad. Nada semejante podr´┐Żamos encontrar en el totalitarismo de las mediciones clasificatorias.


El totalitarismo y los ni´┐Żos


Encontramos que el lugar de los ni´┐Żos y de los adolescentes es especialmente precario en esta sociedad. Los rasgos que toma esa precariedad var´┐Żan en relaci´┐Żn con la pertenencia a las distintas clases sociales. Si pensamos en los ni´┐Żos de clase alta, m´┐Żs all´┐Ż de lo importante de tener satisfechas sus necesidades, vemos que se encuentran, frecuentemente, en orfandad en relaci´┐Żn con adultos narcisistas que compiten con ellos como pares y renuncian al lugar asim´┐Żtrico desde el que podr´┐Żan cuidar. As´┐Ż, asistimos a la formaci´┐Żn de pandillas transgresoras en los barrios cerrados, a la dificultad que sienten y al miedo que los asalta al tener que interactuar por fuera de lo que conocen, a la proliferaci´┐Żn de adicciones, etc.


Las clases medias se ubican, como sabemos, entre el af´┐Żn de pertenecer y el temor de caer, lo cual lleva a que la carrera por mantenerse ocupe, en general, m´┐Żs espacio que el que podr´┐Ża conectarlos con lo que necesitan los chicos. Adem´┐Żs, buscan signos de poder y status, lo que los lleva a adoptar modas y m´┐Żtodos de crianza novedosos que no siempre contemplan el inter´┐Żs de los ni´┐Żos. Hemos tratado, por tomar dos ejemplos, el tema del colecho (13) y el del Baby Led Weaning, BLW, (Destete liderado por el beb´┐Ż o -mejor dicho- iniciaci´┐Żn de la alimentaci´┐Żn complementaria liderada por el beb´┐Ż) (14). Son algunos de los recursos de moda que desconocen, desafortunadamente, las consecuencias posibles en el psiquismo infantil. La novedad y el descarte de lo anterior es una estilo que prende en ambientes poco dados a la reflexi´┐Żn, que funcionan al comp´┐Żs de la moda.


Si pensamos en los ni´┐Żos que pertenecen a sectores pauperizados, incluso desechados del mapa social, el resultado es que ´┐Żd´┐Ża a d´┐Ża- ellos se encuentran m´┐Żs y m´┐Żs acorralados. Sus familias, desde hace much´┐Żsimo tiempo, est´┐Żn fuera del sistema y, frecuentemente, se encuentran desmembradas; entran en una lucha por la supervivencia desde muy peque´┐Żos; el narco los atrapa con ofertas que superan en mucho la miseria que podr´┐Żan conseguir de otro modo; muchas escuelas -el mejor lugar que ofrecido para alojarlos- cierran; asimismo sucede con los clubes de barrio, las orquestas juveniles y otros sitios que los conten´┐Żan. Incluso se les hace dif´┐Żcil el acceso a los sistemas de salud p´┐Żblica que sufren recortes severos. Como si este desalojo no bastara, actualmente, se plantea -nuevamente- bajar la edad de imputabilidad. Se hace flamear esa bandera para responder a los pedidos de seguridad de una sociedad cada vez m´┐Żs impactada por violencias que no parten justamente de los menores. En una nota, de hace unos a´┐Żos, dec´┐Żamos: ´┐ŻCuando se quiere bajar la edad de imputabilidad se pretende calmar a los familiares de v´┐Żctimas pero hay que reconocer que no ser´┐Ż el modo de garantizar ninguna seguridad. La seguridad primera es la que deben tener los que nacen y es la seguridad que proporciona una crianza humana.´┐Ż (15)


En la Edad Media, la categor´┐Ża de lo infantil no era ni siquiera considerada como tal. Sufr´┐Żan, por lo tanto, todo tipo de maltratos aberrantes. Hoy, parece que hemos retrocedido y, en este sentido, hay fen´┐Żmenos que impactan por su crudeza. Suceden en supuestas democracias que, si las examinamos, no podemos menos que calificar como sistemas totalitarios. Tomaremos s´┐Żlo dos ejemplos. En Hait´┐Ż, la pobreza lleva a que se entreguen los ni´┐Żos a familias que puedan, al menos, darles de comer y enviarlos a la escuela. Sin embargo, suceden otras cosas. Ese grupo de chicos entregados recibe el nombre de Restaveks (Rester avec o Vivir con). Uno de cada 10 ni´┐Żos haitianos es explotado en ese sistema de esclavitud, abusado sexualmente o v´┐Żctima de violencia f´┐Żsica y verbal: ´┐ŻEntre las tareas habituales de un ni´┐Żo restavek est´┐Ż vaciar orinales, barrer y trapear pisos, acarrear pesadas cubetas de agua y preparar comida. Manipulan utensilios que en muchas otras partes del mundo estar´┐Żan prohibidos para ni´┐Żos de 5 o 7 a´┐Żos, como aceite caliente, cuchillos filudos o llaves de gas´┐Ż. Ni comida ni escuela (16).


En M´┐Żjico, la periodista y militante feminista de izquierda Lydia Cacho acaba de recibir una disculpa del Estado por haber sido encarcelada y torturada por su trabajo en defensa de los ni´┐Żos y mujeres v´┐Żctimas de trata. M´┐Żs de 30.000 personas, en su mayor´┐Ża ni´┐Żos, han sido secuestrados en ese pa´┐Żs por las redes de trata para su explotaci´┐Żn sexual. El trabajo de esta mujer incluy´┐Ż la denuncia de importantes personajes de la pol´┐Żtica as´┐Ż como de empresarios como part´┐Żcipes de ese delito. ´┐ŻEl mundo experimenta una explosi´┐Żn de las redes que roban, compran y esclavizan ni´┐Żas y mujeres; las mismas fuerzas que en teor´┐Ża habr´┐Żan de erradicar la esclavitud la han potenciado a una escala sin precedentes. Estamos presenciando el desarrollo de una cultura de normalizaci´┐Żn del robo, desaparici´┐Żn, compraventa y corrupci´┐Żn de ni´┐Żas y adolescentes en todo el planeta, que tiene como finalidad convertirlas en objetos sexuales de alquiler y venta. Una cultura que adem´┐Żs promueve la cosificaci´┐Żn humana como si fuera un acto de libertad y progreso. Esclavizadas ante una econom´┐Ża de mercado deshumanizante, que nos han impuesto como destino manifiesto, millones de personas asumen la prostituci´┐Żn como un mal menor y eligen ignorar que en ella subyace la explotaci´┐Żn, los maltratos y el gran poder´┐Żo del crimen organizado en menor y mayor escala en el mundo entero.´┐Ż (17)


Los instrumentos totalitarios, en el sentido de masificantes, asumen formas menos dr´┐Żsticas, pero de todos modos muy da´┐Żinas, cuando se trata de la patologizaci´┐Żn de la infancia. Es un tema que nos ha ocupado en otras ocasiones. Hay condiciones sociales que interfieren seriamente con la subjetividad infantil (18). Nos hemos ocupado de la importancia de la narrativa -y de su ca´┐Żda en descr´┐Żdito- en la construcci´┐Żn de subjetividad (19), as´┐Ż como del predominio de otro tipo de est´┐Żmulos -provenientes de la tecnolog´┐Ża- que dejan al ni´┐Żo inmerso en la prisa, la simultaneidad y la competencia (20). Respecto del tema, es importante volver sobre el art´┐Żculo de Juan Vasen sobre los ´┐Żnombres impropios´┐Ż que se usan para clasificar a los ni´┐Żos (21). No olvidemos que la m´┐Żquina normalizadora termina medicalizando a la infancia para que ´┐Żsta entre bien en sus casilleros. ´┐ŻC´┐Żmo no se´┐Żalar, entonces, su rasgo totalitario?


Si volvemos sobre el comienzo de este art´┐Żculo, y a la luz del recorrido, podr´┐Ża parecer ingenuo referirnos a Mar´┐Ża Elena Walsh y su po´┐Żtica como lo hicimos. Insistiremos, sin embargo, en este punto. Con nuestras armas, con el modo que tenemos de intervenir para favorecer la subjetividad cr´┐Żtica, creativa, deseante, se impone rescatar lo que de la palabra abre espacio a la Loca de la Casa. Tambi´┐Żn es nuestro recurso al escuchar y al interpretar lo que escuchamos.


(*) A partir de las palabras de Olga Orozco:


´┐ŻLa realidad, s´┐Ż, la realidad:


un sello de clausura sobre todas las puertas del deseo.´┐Ż


Eclipses y Fulgores, Lumen, 1998, p´┐Żg. 83.


(**) Nombre dado por Santa Teresa de Jes´┐Żs a la imaginaci´┐Żn.


Notas


(1) Las claves de Mar´┐Ża Elena Walsh.


(2) Valderrama, Astrid, Lectoaperitivos , ´┐ŻQu´┐Ż tal unos limericks como lectoaperitivos? .


(3) Walsh, Mar´┐Ża Elena, As´┐Ż es.


(4) Walsh, Mar´┐Ża Elena, Canci´┐Żn de t´┐Żteres.


(5) Walsh, Mar´┐Ża Elena, Canci´┐Żn de tomar el t´┐Ż


(6) Walsh, Mar´┐Ża Elena, Marcha de Os´┐Żas.


(7) Walsh, Mar´┐Ża Elena, La seriedad de los ni´┐Żos, (1956).


(8) Freud, Sigmund, Pulsiones y destinos de pulsi´┐Żn (1915), Obras Completas, Tomo XIV, p´┐Żg. 130/33, Amorrortu editores, Buenos Aires, 1986.


(9) Lacan, Jacques, Escritos 1, Introducci´┐Żn Te´┐Żrica a las Funciones del Psicoan´┐Żlisis en Criminolog´┐Ża, p´┐Żg. 136, Siglo Veintiuno Editores, Buenos Aires, 1991.


(10) Berardi, Franco Bifo, Auschwitz on the Beach. El arte, Europa, los migrantes: relato de una performance que no tuvo lugar y de una guerra que estamos destinados a perder.


(11) Aguilera- Luque, Ana Mar´┐Ża, El pensamiento El pensamiento divergente: ´┐ŻQu´┐Ż papel juega creatividad?


(12) de Francisco, Mercedes, Lo que la evaluaci´┐Żn silencia.


(13) Franco, Yago, Oleaga, Mar´┐Ża Cristina, Apego, Colecho e Incesto: hacia la mamiferidad.


(14) Oleaga, Mar´┐Ża Cristina, El Psicoanal´┐Żtico n´┐Żmero 31: Psicoan´┐Żlisis y Poder, ´┐ŻHab´┐Ża una vez´┐Ż´┐Ż


(15) Oleaga, Mar´┐Ża Cristina, ´┐ŻBajar la edad de imputabilidad?


(16) Restaveks, los peque´┐Żos esclavos de Hait´┐Ż.


(17) Cacho, Lydia, Escalvas del poder. Un viaje al coraz´┐Żn de la trata sexual de mujeres y ni´┐Żas en el mundo.


(18) Oleaga, Mar´┐Ża Cristina, El Psicoanal´┐Żtico n´┐Żmero 29: ´┐ŻNo se aguanta m´┐Żs ´┐Ż!: ´┐ŻNi verdad ni consecuencia, Creencias´┐Ż.


(19) Ibid (14)


(20) Oleaga, Mar´┐Ża Cristina, El Psicoanal´┐Żtico n´┐Żmero 6: Sujetos a la red ´┐ŻRealidad virtual?, ´┐ŻCuentos que cuentan´┐Ż.


(21) Vasen, Juan, El Psicoanal´┐Żtico n´┐Żmero 2: DSM-V x 1: no va a quedar ninguno (sano), ´┐ŻInfancia y DSM 5: Nuevos nombres impropios´┐Ż



Bibliograf´┐Ża


Rodr´┐Żguez, Antonio Orlando, Transgresi´┐Żn y po´┐Żtica del absurdo en Mar´┐Ża Elena Walsh


Herrera Rojas, Ram´┐Żn Luis, Universidad de Sancti Spiritus ´┐ŻJos´┐Ż Mart´┐Ż, Cuba, Apuntes para una teor´┐Ża de la poes´┐Ża infantil.


Aracri, Alejandra (UNLP), El tema de identidad en la obra de Mar´┐Ża Elena Walsh.


 
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